Alguna vez (demasiadas seguramente) os habéis encontrado con que un cliente tiene ciertas reticencias a abrir su negocio a internet. Suelen tener una web muy sencilla hecha hace 10 años ( y para aquellas resoluciones de pantalla) y escasa o nula presencia en las redes sociales. Luchar contra esa montaña de supersticiones y malas descripciones del la web 2.0 no es tarea fácil, debes armarte de paciencia e ir escalando puestos hasta tener una cooperación y comunicación fluida entre el community y la empresa.
La próxima vez que tengas que convencer a un cliente de que pierda el miedo a las redes sociales podrás aconsejarlo con estos tips.




